PROYECTO PURÍN C+C

 

 

En septiembre de 2016 se resolvieron, por parte del Departamento de Desarrollo Rural y sostenibilidad del Gobierno de Aragón, las solicitudes de subvenciones de apoyo a las acciones de cooperación de agentes del sector agrario, en el marco del Programa de Desarrollo Rural para Aragón 2014-2020, para el año 2016.

Para la realización de este tipo acciones se creó un Grupo de Cooperación denominado "RECICLAJE DE NUTRIENTES MEDIANTE LA APLICACION DE PURIN EN DOBLE CULTIVO. PURIN C+C"

En dicho grupo de trabajo se encuentran representados todos los actores participantes en el reciclaje de nutrientes del purín, por un lado el centro gestor de estiércoles de Tauste (Tauste CGE) y la ADS de Ejea de los Caballeros que realizan gestión colectiva de los purines que se generan en la comarca aunando los intereses de ganaderos de porcino y también de los agricultores y estando altamente interesados en una gestión cada vez más eficiente de las deyecciones ganaderas que aumente el reciclaje de nutrientes con el menor impacto ambiental. Por otro lado los agricultores, representados por la Cooperativa de San Miguel, para los que tiene alto interés el poder mejorar la fertilización de sus cultivos aunando la fertilización orgánica y mineral y disminuyendo los costes de producción (inputs externos) al mismo tiempo que aumentan la productividad de sus explotaciones sin afectar al medio ambiente. También las comunidades de regantes, aunque no participan oficialmente en el proyecto, tienen interés en mantener la calidad de los retornos de riego que regresan a los cauces naturales de acuerdo a la Directiva europea marco del agua.

A estos cuatro socios se une la administración de la Comunidad Autónoma de Aragón representada por el Centro de Transferencia Agroalimentaria y el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) que lleva más de 20 años realizando estudios, desarrollando herramientas y elaborando recomendaciones para mejorar el reciclaje de nutrientes del purín en su uso agrícola.

Los miembros participantes en el proyecto PURIN C+C son:

Tauste Centro Gestor de Estiércoles, S.L., que actúa como coordinador.

ADS nº 2 de Porcino de Ejea de los Caballeros

Cooperativa Agraria San Miguel de Tauste

Centro de Transferencia Agroalimentaria (CTA)

Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria (CITA)

 

El proyecto se encuadra dentro del ámbito de actuación de Productividad y sostenibilidad de explotaciones agrarias y forestales, y tiene por finalidad:

  • Ayudar a promover un uso más eficiente de los inputs contribuyendo a una mejora de los resultados económicos de las explotaciones. Su ámbito también se centra en la mejora del impacto ambiental del regadío, en particular en la reducción de la contaminación difusa y de la emisión de gases de efecto invernadero y la optimización de las dosis y los tipos de fertilizantes, optimizando la aplicación de purines y reduciendo su impacto ambiental.

 

El regadío aragonés ha realizado en los últimos quince años un esfuerzo intenso para su modernización transformando los sistemas de riego por inundación a sistemas de riego presurizados con un mayor control del agua aplicada en el riego. Este cambio ha producido un aumento de las producciones de los cultivos y también un cambio en el patrón de los mismos, empezando a implantarse sistemas de producción de doble cultivo, como guisante-maíz, cebada-maíz o cebada-girasol, que van en aumento.

Estos sistemas de doble cultivo, aunque más intensivos, tienen interés ambiental porque el suelo permanece con cubierta vegetal durante todo el año, evitando las pérdidas de suelo por erosión y las pérdidas de nutrientes asociados como el fósforo (Boardman y Poesen, 2007). Además hay estudios que demuestran que pueden reducir las pérdidas de nitrato por lavado (Salmeron y col., 2010; Gabriel y col., 2012) facilitando el cumplimiento de la directiva de nitrato. Estos sistemas de producción de doble cultivo con maíz tienen una capacidad de extracción de N mucho más alta que los sistemas de monocultivo de maíz. En estos sistemas de cultivo con altas extracciones se considera que se podría aplicar purín porcino en cantidades anuales de N superiores a las establecidas en las actuales normativas de aplicación en Aragón (170 kg N/ha y 210 kg N/ha) sin causar perjuicio al medio ambiente. Esta hipótesis se basa en dos aspectos, por un lado que el purín porcino remplazaría a los fertilizantes minerales y por otro que el momento de aplicación del purín porcino al maíz sería mas tardío, final de junio en sistemas cebada-maíz frente a abril en monocultivo de maíz, este retraso en el momento de aplicación del purín disminuye el riesgo de lavado del N (procedente del purin y del fertilizante mineral) que es habitual en el periodo mayo-junio debido a las precipitaciones (Yagüe y Quílez, 2010).

Los resultados de este proyecto de cooperación servirían de base conceptual para solicitar exenciones a la directiva 91/676 y establecer en el marco de los programas de actuación en zonas vulnerables las cantidades de N en forma de purín que pueden ser aplicados anualmente a los cultivos, en base a las necesidades de los cultivos y el balance de N en el sistema suelo-planta, que no perjudiquen el cumplimiento de los objetivos de esa directiva. El aumento de la cantidad de purín, en términos de N, que puede ser aplicado se basa en la existencia de un sistema de cultivo con elevada capacidad de captación de N que es uno de los supuestos indicados en la Directiva 91/676. Esta cantidad que se establecerá podría superior a los 210 kg N/ha establecido en la directriz sectorial ganadera. Estas nuevas prácticas de manejo del purín implicarán una mejor gestión del purín en zonas con alta concentración de explotaciones ganaderas y favorecerán un mejor reciclaje de los nutrientes no solo del N sino también del fósforo y potasio y un menor uso de fertilizantes minerales.

Se ha visto que desde el punto de vista agronómico y de rentabilidad de las explotaciones la estrategia de aplicar purín a los dos cultivos es favorable, quedando pendiente de validar en otras condiciones y suelos el buen comportamiento agronómico, pero sobre todo valorar si la fertilización de los dos cultivos con purín, superando los límites establecidos en las normativas vigentes, puede suponer un riesgo para el aumento de la contaminación de las aguas por nitrato, aspecto en el que se va a profundizar en este proyecto de cooperación.